El Molino de Marea Santa Cruz en Chiclana de la Frontera. | clubforo7.es

En la excursión organizada por el Club Foro 7 a Chiclana de la Frontera con visita a un molino de marea del siglo XV, una treintena de personas entre socios, amigos y simpatizantes del Club, pudieron disfrutar de un despesque al natural, tal y como se hacía en tiempos fenicios, degustando un pescado recién cogido en esteros, cuyo sabor no tiene absolutamente nada que ver con el criado en piscifactoría. De eso saben mucho los expertos en gastronomía.

El día apuntaba bien salvo un molesto viento de poniente y la excursión partió desde el punto convenido a las 8.30 de la mañana.

Desayuno en la Venta El Pedroso, – abundante, por cierto- y una vez finalizado éste, rumbo a las salinas de San Enrique y más concretamente al Molino de Santa Cruz.

Allí, el clima y las mareas han hecho de la Bahía de Cádiz y de sus marismas, un lugar históricamente privilegiado para la roturación de salinas, generando un importante legado cultural (paisajístico, arqueológico y etnográfico) que a su vez ha favorecido el mantenimiento de la rica biodiversidad del espacio que hoy día ocupa el Parque Natural Bahía de Cádiz.

Laura Hidalgo promotora del Molino de Santa Cruz, resumía a los presentes la historia del edificio, las familias que lo habían habitado desde el siglo XV, la función que tenía el Molino, pasando finalmente a los despesques como formas únicas de capturar peces salvajes con más de 2000 años de tradición, ya que fueron los romanos quienes inventaron esta técnica.

Al terminar las labores de extracción de sal, se sacaba el pescado que había quedado retenido en los esteros de la salina y se consumía en una fiesta que conmemoraba el final de la campaña salinera. El nombre “despesque” hace referencia a una “segunda” pesca, ya que se consideraba que al entrar el alevín en el estero, éste ya es capturado, aunque no es pescado hasta pasado unos meses.

Las especies de pescados que más abundan en los esteros son las doradas, lubinas, lisas y lenguados. Entre los mariscos cabe destacar, camarones, quisquillas, cangrejos, langostinos, junto con moluscos de un sabor único como son las ostras, las coquinas y las almejas.

Finalizada la disertación de Laura Hidalgo, los presentes nos dirigimos hacia la zona de despesque. Allí, Bernardo y José junto a un ayudante de ambos y expertos en estos menesteres procedieron a las labores (duras por cierto) de manejar el copo. Un copo repleto de pescado, donde se seleccionó solamente el que se iba a consumir, es decir, a dos piezas por persona. El resto se devolvió de nuevo al estero.

Las brasas ya estaban preparadas con retamas y otros arbustos, que son las que le dan al pescado un sabor único.

Finalmente almuerzo en el salón de celebraciones del Molino, donde el pescado de estero fue la estrella, acompañado de otros platos típicos de la Bahía de Cádiz.

El guitarrista Nano de Marbella, puso un contrapunto musical lleno de sentimiento, haciendo sonar la guitarra de una forma magistral.

Día magnífico posiblemente a repetir en un futuro, donde los socios, amigos y simpatizantes de Foro 7 quedaron muy satisfechos por una jornada tan inolvidable como esta.

Tenemos que agradecer la labor de María Roca socia del Club, por su trabajo en un extenso reportaje fotográfico del cual os ofrecemos una pequeña muestra.