Estamos en el equinoccio de Otoño. Ya sabéis que tanto en los dos solsticios como en los dos equinoccios, es como si se abrieran unas puertas dimensionales a todo lo mágico. Por tanto no es casualidad cuando elegí la fecha de hoy para venir a Foro 7. Una charla, que es la primera vez que la doy, y que creo que con los datos que os voy a facilitar, da la impresión de que en los momentos trágicos de la vida de las personas, sobre todo cuando padecen terremotos, tsunamis, incendios, erupciones volcánicas, etc., parece que están protegidos como por una especie de “campana”.
Esta fue la introducción que hizo anoche Jesús Callejo en su ponencia del Club Foro 7. A partir de aquí y tomando como referencia la película “El protegido” protagonizada por Bruce Willis, pasó a contar las peripecias de un tal Hugh Williams que logró sobrevivir a varios naufragios. Hiroshima y Nagasaki formaron parte de esos protegidos por el destino, sobre todo en la persona de Tsutomu Yamaguchi que logró sobrevivir a las explosiones de estas dos bombas nucleares. Murió en 2006.
También en Hiroshima ocurrió el llamado “milagro de Hiroshima” cuando la explosión arrasó casi toda la ciudad, salvándose milagrosamente una iglesia católica y cuatro sacerdotes jesuitas alemanes.
La explosión del volcán Monte Pelee en la isla de La Martinica en 1902, a pesar de que murieron treinta mil personas, también hubo quien se salvó de forma incomprensible. Varios edificios religiosos en distintas partes del mundo pudieron salvarse de la lava volcánica sin que hubiese una explicación razonable a tales hechos.
En la parte final de su ponencia, Jesús Callejo se refirió al famoso terremoto de Lisboa de 1755 que produjo un maremoto de proporciones gigantescas muriendo más de sesenta mil personas, y que cuando llega a la ciudad de Cádiz las olas tenían una altura de 15 metros. El agua penetra de forma dantesca en la ciudad, y uno de los barrios más dañados es el de La Viña. Allí, en la calle Virgen de la Palma, un sacerdote saca el guión de la imagen de la Palma y dice de forma contundente al mar furioso: “De aquí no pases”. Y al punto se vuelve todo calma. En dicha calle hay una placa que conmemora el suceso.
La basílica de Zaragoza y sus bombas tuvieron una mención bastante amplia en la ponencia de Callejo, pasando a continuación al coloquio que generalmente tiene lugar al final de la conferencia.
En definitiva, una tarde-noche magnífica con una buena asistencia de socios y amigos, generando un buen feeling en el salón Sevilla del Hotel el Fuerte.