23 de marzo de 2018: La dimensión espiritual de lo cotidiano | clubforo7.es

Tarde desapacible con lluvia, viento y frio. Poca gente por la calle. Sin embargo, el compromiso de Matilde de Torres para con Foro 7 tuvo lugar a la hora señalada. Previamente habíamos cambiado impresiones en el bar del Hotel El Fuerte. Cuando llegamos al salón Sevilla Matilde dijo: “Hoy nos vamos a reunir en círculo, estrechando aún más el contacto entre ponente, socios y amigos del Club. Será una forma de romper estereotipos y hacer algo nuevo.

Conformado el círculo empezó así: lo espiritual no es una cosa nueva. Siempre ha existido. Es muy anterior a las religiones. Forma parte de la dimensión del ser humano. Lo que pasa es que hasta ahora, no había un sustrato lo suficientemente maduro como para poder sostener a esta nueva dimensión de personas, muy comprometidas con la espiritualidad y que están llegando, sencillamente para quedarse. O sea que no es una moda, o “una cosa pasajera”. Y además, sin hacer ruido de ningún tipo. Hoy, debido a la cantidad de información que circula por todos los medios de comunicación y las redes sociales, se tiene acceso absolutamente a todo y de forma gratuita, cosa que antaño no era así. Lo espiritual estaba reservado a unos pocos iniciados, que eran los guardianes de lo sagrado. La física cuántica sobre todo, ha abierto un universo de posibilidades, que echan por tierra esquemas obsoletos, que en nada tienen que ver con la concepción que tienen del mundo las nuevas generaciones de personas espirituales.

La física cuántica ocupó gran parte de la ponencia de Matilde, desglosando casi todas las posibilidades de esta materia en un lenguaje exento de tecnicismos donde “el observador” y “lo observado” se complementan. No hay nada separado. Todo está interconectado. Pero es que además, los grandes avatares y místicos del pasado hablaban de lo mismo, solo que, en un lenguaje adaptado a la época.

Para hablar de la trans-formación que está experimentado la humanidad en los últimos tiempos, puso como ejemplo el gusano convirtiéndose en mariposa respetando los tiempos precisos para que se produzca el cambio.

También dedicó parte de su charla a lo que ella llama “la gula espiritual”. Tenemos inquietudes y empezamos a buscar información en libros, redes sociales, (la oferta es muy variada), búsqueda, en la que llega un momento que es tanta la información que hemos recibido, que se produce una especie de “punto de saturación” donde surge la necesidad de buscar los silencios y la quietud.

Hora y media en una magistral conferencia de Matilde de Torres que más que charla fue toda una clase de Conocimiento en vivo. Enhorabuena.