Hacer una síntesis no muy larga de una conferencia de alto nivel de más de dos horas de duración es tarea difícil. Hay que estar en la sala escuchando a Antonio Alcalá Malavé. Una ponencia hecha en un lenguaje sencillo y muy didáctico. Y en ella dijo lo más importante. Qué somos y a qué hemos venido aquí.

Tarde lluviosa. Como para quedarse en casa. El aspecto del salón Sevilla cuando faltaba apenas 20 minutos para la ponencia de Antonio Alcalá, era un tanto desangelado. Frío. Requerimos la presencia de un técnico de mantenimiento para que revisara el funcionamiento del micrófono inalámbrico. A los cinco minutos bajó a la sala, y fue entonces cuando la gente empezó a entrar y a ocupar su asiento. Sin prisas. Despacio. Poco a poco. Cuando Alcalá empezó a hablar, más de sesenta personas estaban atentas a sus palabras. No es la primera vez que ocurre. Ya ha pasado otras veces, pero no sabemos explicar por qué. En una tarde de lluvia tan intensa como la de ayer, es de agradecer y de qué manera, la presencia de un público ávido de saber.

Antonio Alcalá abrió su ponencia definiéndose como un librepensador, que lo que iba a decir era bastante fuerte y que si estuviese rodeado de académicos de medicina o de ciencia, posiblemente se promoviera algún tipo de amonestación o expulsión contra él.

Apoyándose en científicos y descubridores de altísimo nivel comenzó de este modo:

Newton y su manzana caída del árbol nos enseñó la ley de la gravedad. Lo que no se dice es que Newton reveló “el mundo dual”.

En cartas escritas de Einstein a su hija, éste le dice: “Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora, la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el Universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.” Einstein revela el mundo no dual.

Max Planck es el padre de la mecánica Cuántica y enuncia el siguiente principio: “Una nueva verdad científica no se hace explicándola a los oponentes sino cuando ellos mueren y una nueva generación cree en esta verdad. Nosotros mismos somos energía y ésta puede estar en varios sitios a la vez porque se distribuye en “cuantos” de luz.” Max Planck revela el mundo no dual.

Posteriormente, Antonio Alcalá hace referencia a una serie de eminentes científicos como por ejemplo, Erwin Schrödinger, Pin Van Lommel, Bruce Greyson, Peter Fenwick, Gary Swartz, Raymond Moody, Bryan Weiss, Roger Penrose, Hayao Kobayashi, Fristz Albert Popp y el físico ruso Vladimir Poponin. Todos ellos han volcado sus descubrimientos en prestigiosas revistas científicas y médicas americanas.

Gracias a ellos, dice Alcalá pude escribir mi libro “Genética de la emoción: el origen de la enfermedad. Historias clínicas de vidas pasadas.”

Esta fue la primera parte de la conferencia. Hubo una segunda, cuyo eje central fue EL AMOR con mayúsculas.

La Conciencia, el Ego, La Mente, La reencarnación, las Emociones en relación con cada órgano del cuerpo y las enfermedades, ocupó bastante espacio ante un público muy atento.

Hablo de la Hipnosis regresiva diciendo que es capaz de despertar la memoria del subconsciente y del supraconsciente para que el individuo acceda al información infinita y eterna que tiene en su energía cuántica de todas las veces que ha bajado a al tierra.

La Ley del Karma también tuvo su lugar en la ponencia. De hecho, los conceptos budistas estuvieron presentes a lo largo de la charla. Finalmente El Dr. Alcalá Malavé invitó a los socios de Foro 7 a practicar unas técnicas de visualización para dar veracidad a todo lo dicho en su conferencia.

Como decíamos al principio, una conferencia de nivel explicada de forma amena y didáctica.

Enhorabuena al Dr. Antonio Alcalá Malavé.