Ana González Rudner resume de forma magistral la ponencia de Vicente Cassanya en Foro 7: “2015, EL AÑO DE LA REVOLUCIÓN”.

El día 30 de enero de 2015, asistí en el hotel El Fuerte de Marbella a la conferencia del gran astrólogo de prestigio internacional Vicente Cassanya, animada no sólo por la temática de dicha conferencia sino por la grandísima ilusión de poder conocer a este gran investigador de los designios del cielo.
Supe de la existencia de Vicente gracias a la revista Tu suerte, hace aproximadamente tres años. Cuando leí esta revista por primera vez, de la que Vicente ha sido director hasta hace muy poco tiempo, me di cuenta de que tanto Vicente como los colaboradores habituales de la revista son grandísimos profesionales y que parten de una concepción del hombre tripartita (cuerpo, mente y espíritu), idea que comparto al cien por cien.
Así que me hice fan incondicional de la revista (la compro todos los meses desde 2012) y de ahí conocí el Anuario Astrológico que Vicente Cassanya escribe todos los años, donde explica los horóscopos anualmente e incluye un apartado denominado “Astro Mundial”, en el que habla sobre la posición e influencia de los astros en el cielo para explicar lo que sucede en nuestro planeta a nivel global. De este tema precisamente trataba su conferencia.
Cuando llegué al hotel, la fotógrafa del evento me presentó a Vicente nada más llegar. Verlo tan cerca me puso realmente nerviosa: de pronto, cada palabra que he leído de él parecía completada en su significado al poder oír su voz, calmada y envolvente, con ese halo de misterio que le rodea… En el tiempo que conversamos me di cuenta de que, efectivamente, se trata de alguien profundamente especial.
En su conferencia “2015, el año de la revolución”, Vicente ofreció tres claves fundamentales para comprender lo que nos depara a nivel mundial desde este año 2015 y en los años venideros, pero antes de esto nos presentó dos hechos fundamentales para comprender dichas claves: la Gran Cruz que hay ahora mismo en el cielo y las “Cuatro lunas de sangre” o Tétrada lunar, esto es, la sucesión de cuatro eclipses totales de luna en 2014 (15 de abril y 4 de octubre) y 2015 (4 de abril y 28 de septiembre).
La Gran Cruz comenzó a finales de 2013 y, desde esta fecha hasta mediados de 2014, ha coincidido con dos acontecimientos importantes: el conflicto de Ucrania y la creación del Estado islámico, cuyo propósito es conquistar Europa y el norte de África. En cuanto a las “Cuatro lunas de sangre”, según algunos estudiosos de la Biblia, basándose en el Génesis y el Apocalípsis fundamentalmente, sucederá un acontecimiento importante en Israel después de estos cuatro eclipses, es decir, a finales de este año, lo cual cambiará el mundo radicalmente y culminará, supuestamente, con la llegada de Jesucristo.
La primera de las claves para comprender nuestro presente y nuestro futuro es la cuadratura Urano-Plutón. Tal y como señaló Vicente, esta cuadratura provoca que nos sintamos “como perdidos”, sin brújula para orientar nuestro camino en la vida, creando un clima de ansiedad, rebelión, ganas de cambios inmediatos, sensación de impaciencia… Lo que estamos viviendo tanto a nivel individual como a nivel colectivo.
La cuadratura Urano-Plutón ya ha surgido anteriormente, concretamente coincidiendo con el crack de 1929 en los Estados Unidos (que culminó con la Segunda Guerra Mundial) y en la Revolución francesa.
Vicente explicó que ciertas cuadraturas se producen en momentos claves de la Historia. En el caso de la cuadratura Urano-Plutón, aparece en momentos de crisis económicas y descontento social. El problema es que esta cuadratura siempre ha terminado de forma violenta. La pregunta es: ¿Volveremos a vivir una “Gran guerra” a nivel mundial? La astrología, como afirmó Vicente, no es capaz de dar la respuesta a esta pregunta…
La segunda clave es la cuadratura Saturno-Neptuno. La interacción de estos dos planetas en el cielo siempre sucede en momentos en que la Historia da un giro de 180º: la Revolución de 1917, la caída del muro de Berlín e incluso la entrada de Putin en el poder, en el año 2006. En aquel año el presidente ruso declaró la guerra a Chechenia y, actualmente, de nuevo en una cuadratura Saturno-Neptuno, declara la guerra a Ucrania. Parece ser que, debido a esta cuadratura, surgirán cambios relevantes en Cuba, Rusia y en nuestro país, España.
En lo que respecta a España, ya vivimos bajo esta cuadratura en otros momentos clave de nuestra historia: en 1899 con el asesinato de Cánovas del Castillo; en 1936, con la dolorosa Guerra Civil Española; y en 1972, con la preparación de la sucesión de Franco en el poder. Por tanto, nos encontramos en un momento crítico en nuestro país, donde la estabilidad no será posible, gane quien gane las próximas elecciones. Lo que sí es cierto es que va a haber un cambio radical y que estamos en el inicio del final de la crisis, que se prevé que terminará hacia el año 2020.
La tercera y última clave es el cambio de era que estamos viviendo. Cada era marca las tendencias para la humanidad en ese período de tiempo y dura aproximadamente unos 2000 años. Estamos pasando, por tanto, de la era Piscis a la era Acuario. Viviremos, como estamos viendo ya, en el tiempo de las máquinas, que organizarán nuestra vida a todos los niveles.
Y sabiendo todo esto, ¿Qué podemos hacer nosotros? ¿Somos títeres del destino? ¿Está ya todo predeterminado? Lo cierto es que no nos gusta pensar que no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, sentirnos víctimas de nuestras circunstancias y pasivos ante lo que sucede.
Vicente dio algunos consejos ante estas grandes preguntas, que yo siento que llevo poniendo en práctica desde hace bastante tiempo, lo que me hizo sentir que, efectivamente, voy por el buen camino. Debemos dar lo mejor de nosotros mismos en estos “tiempos locos”: no es tiempo de pedir garantías, de buscar lo seguro, ni de pedir nada a cambio. Debemos cultivar nuestra espiritualidad (de hecho, camino a la conferencia iba hablando con mi tía precisamente de esto) y partir de la idea de que no somos un cuerpo con alma, sino todo lo contrario: somos almas encarnadas en un cuerpo, que vienen de otro lugar y que probablemente volverán a él cuando se nos acabe nuestro tiempo aquí en la Tierra. Como dijo el gran científico y pensador Carl Sagan “somos polvo de estrellas”.
Vicente culminó su intervención señalando esto precisamente: que procedemos de las estrellas. Somos parte del Universo, de un Universo ínfimamente conocido pero, además, somos un universo en nosotros mismos. Nuestra gran misión es cultivar nuestra espiritualidad aquí para no corrompernos y para ello debemos “liberar esa materia estelar de nosotros mismos”, “asumir cómo somos, quiénes somos, desarrollar nuestro potencial, nuestra parte más original y única”.
¿Qué más se puede pedir que descubrir que tus pensamientos coinciden completamente con los de una persona a la que admiras profundamente? Debo dar las gracias al Club Foro 7 por darme la oportunidad de conocer a este magnífico profesional.
Vicente, he de decir que ha sido un placer conocerte en persona y espero poder coincidir contigo en muchas más conferencias en el futuro. Gracias por firmarme tu libro “Las doce formas de amar y ser amado” y por compartir conmigo esa hora y media de ayer, que se convirtieron para mí en cinco minutos de increíble suerte.

Hasta la próxima.